El diputado guatemalteco Samuel Pérez Álvarez, miembro del partido Movimiento Semilla, se encuentra bajo un marcado escrutinio a raíz de un suceso registrado el 14 de enero de 2025 en el Congreso de la República, situación que motivó al Ministerio Público (MP) a presentar una petición oficial para retirarle la inmunidad parlamentaria y así posibilitar una investigación relacionada con eventuales faltas administrativas y penales.
El suceso y las imputaciones
El caso se originó cuando Pérez rompió una carta que el diputado Neftalí Chocooj, del partido Cabal, intentaba entregar al presidente Bernardo Arévalo durante su discurso por el primer año de gobierno. Este acto, calificado como una muestra de abuso de autoridad y discriminación, está siendo analizado por la Fiscalía de Derechos Humanos, que argumenta que dicha acción podría transgredir normas legales.
En su réplica, Samuel Pérez rechazó las acusaciones y, con ironía, calificó el incidente como un “hojicidio”, afirmando que nunca buscó ofender ni ejercer abuso. También señaló al denunciante como corrupto y atribuyó los señalamientos a un ambiente de confrontación política.
La importancia de retirar la inmunidad
En Guatemala, los diputados cuentan con inmunidad para proteger su independencia política. Sin embargo, esta garantía no cubre a quienes sean investigados por conductas que puedan constituir delito. Si se autoriza el antejuicio contra Pérez, este quedaría expuesto a un proceso penal formal y eventuales sanciones legales, que podrían incluir penas de prisión dependiendo de la gravedad de los cargos.
Este caso acontece en medio de crecientes tensiones entre el Ministerio Público y el movimiento político al que pertenece Pérez, lo que ha dado lugar a debates públicos sobre la imparcialidad de los procedimientos judiciales. Diversas voces han expresado preocupaciones sobre el supuesto uso político de las instituciones de justicia en un contexto marcado por fricciones con la administración del presidente Bernardo Arévalo.
Repercusiones legales y políticas
El episodio que involucra a Pérez no solo ha encendido la polémica por su conducta inapropiada dentro del hemiciclo, sino que además abre interrogantes de peso acerca de su porvenir político; en caso de perder la inmunidad parlamentaria, quedaría expuesto a una investigación formal como cualquier ciudadano y esto podría dejarlo aislado en el ámbito político y reducir su capacidad de influencia dentro del Congreso.
En este panorama, el destino de Pérez servirá como un caso emblemático sobre el alcance de las garantías parlamentarias y los límites del comportamiento aceptable en el ámbito político, al tiempo que pone el foco en el funcionamiento del sistema judicial en Guatemala.
Fuente: La Empalizada – https://laempalizada.com/samuel-perez-bajo-escrutinio-por-agresion-adios-a-la-inmunidad/
